
Cuando alguien te enseña un bot de trading, te enseña el resultado. Una curva que sube, un porcentaje, una captura. Y tú no tienes forma de saber si ese número salió de la estrategia que te está contando o de otra cosa.
Lycan hace lo contrario: publica su reglamento en un endpoint abierto, actualizado con lo que está corriendo en ese momento. No lo que yo creo haber desplegado: lo que el proceso tiene cargado en memoria ahora mismo.
Eso significa que si yo escribo aquí «arriesga el 1 %» y el bot está arriesgando el 3 %, cualquiera puede pillarme en diez segundos. Esa es justo la idea.
Lo que tiene que pasar para que abra una operación
El bot vigila doce monedas y escanea sin parar. La inmensa mayoría del tiempo no hace nada, y eso no es un fallo: es la regla.
- Fuerza de tendencia mínima. ADX 22 en velas de 4 horas
Si la moneda no se está moviendo con dirección, no se abre. Da igual lo bonito que sea el gráfico: sin tendencia medible, el bot pasa de largo. De las doce monedas que vigila, lo normal es que solo una o dos pasen este filtro a la vez.
- El objetivo tiene que pagar el peaje cuatro veces. Factor 4 sobre el coste de ida y vuelta
Antes de abrir calcula lo que va a costar la operación entera —comisión de entrada, de salida, funding y deslizamiento— y exige que el objetivo valga al menos cuatro veces esa cifra. Es el portero que mató a la versión anterior: sin él, el bot operaba por operar y el peaje se comía la cuenta.
- Un porcentaje fijo en riesgo, nunca una cantidad a ojo. 1 % del capital por operación
Diez dólares sobre mil. El tamaño de la posición no lo decide la confianza, lo decide la distancia al stop: cuanto más lejos está el stop, más pequeña es la posición, para que lo que se puede perder sea siempre lo mismo.
- Tope de posiciones abiertas. 3 a la vez, y solo 2 en la misma dirección
Tres apuestas simultáneas como mucho. Y nunca más de dos apuntando al mismo lado, porque en cripto las monedas se mueven juntas: tres largos no son tres apuestas distintas, son la misma apuesta tres veces.
Si una sola de las cuatro condiciones falla, no hay operación. No hay «casi», no hay «esta vez sí». Un algoritmo no tiene la tentación de saltarse su propia regla porque esta vez parece distinto, y esa es prácticamente toda su ventaja sobre mí.
Qué hace una vez dentro
Aquí está la parte que casi nadie cuenta. Abrir es fácil; lo difícil es salir. Lycan no toma esa decisión: la tiene escrita de antemano en cinco peldaños, medidos en R —una R es lo que arriesgó al abrir, esos diez dólares—.
Fíjate en el orden. Lo primero que hace el bot cuando una operación va bien no es soñar con el objetivo: es dejar de poder perder. Y lo siguiente, cobrar un tercio. El resto ya es lo que el mercado quiera dar.
La cuenta que lo sostiene todo
De esas reglas sale un número que me parece el más importante de todo el proyecto, y que el bot calcula solo y publica junto al resto:
Un ganador deja 2,6 veces lo que arriesga. Un perdedor se lleva 1. Con esa proporción, basta con acertar algo más de una de cada cuatro veces para quedar en tablas.
El bot acierta el 49 %. Pierde más veces de las que gana en número absoluto —49 perdedoras contra 48 ganadoras— y aun así la caja está en verde. No gana por adivinar: gana porque sus aciertos son grandes y sus errores, pequeños y siempre del mismo tamaño.
Por qué siempre juega con mil dólares
Esta regla no es de trading, es de contabilidad, y es la que me permite saber si el sistema vale algo.
El bot opera siempre con 1.000 $ exactos. Cuando una posición cierra en ganancia, el beneficio sale de la mesa y entra en una caja aparte que nunca se reinvierte. Cuando cierra en pérdida, la caja le presta lo que falta para volver a los 1.000, y ese préstamo queda anotado con su fecha, su moneda y su importe.
Sin esta regla, el interés compuesto maquilla todo. Con ella, el número que ves es limpio: es lo que han rendido mil dólares, ni más ni menos. Hasta hoy, 48 aportes a la caja y 49 préstamos de ella.
Qué ha hecho con esas reglas en 38 días
Semana a semana
| Semana | Fechas | Ops | Resultado | % |
|---|---|---|---|---|
| 2026-W37 | 10 – 14 sep | 9 | −45,09 $ | −4,51 % |
| 2026-W38 | 14 – 21 sep | 18 | +19,94 $ | +1,99 % |
| 2026-W39 | 21 – 28 sep | 16 | +69,13 $ | +6,91 % |
| 2026-W40 | 28 sep – 5 oct | 15 | −85,27 $ | −8,53 % |
| 2026-W41 | 5 – 12 oct | 16 | +24,35 $ | +2,44 % |
| 2026-W42 | 12 oct (en curso) | 23 | +92,96 $ | +9,30 % |
Dos semanas en rojo de seis, y una de ellas se dejó un 8,53 %. Las reglas no evitan las malas rachas: lo único que hacen es que la mala racha no se lleve la cuenta por delante.
Lo que cuesta operar, hasta el último céntimo
La versión anterior de este bot murió por aquí, así que ahora el peaje se publica desglosado:
Total: 27,57 $ en 97 operaciones, 28 céntimos por operación. Sobre unos 103,59 $ brutos, el peaje se queda con el 27 %. En la temporada anterior se quedaba con el 34 % y la cuenta acababa en rojo. Esa diferencia no la ha puesto el mercado: la ha puesto el portero que rechaza las operaciones que no pagan su propio coste.
Lo que estas reglas todavía no demuestran
Aquí es donde la mayoría de artículos como este se callan. Seis semanas no demuestran nada.
Los resultados semanales oscilan entre −8,53 % y +9,30 %, con una media de 1,27 %. Con esa dispersión y seis datos, el resultado es estadísticamente indistinguible de la suerte. No es una forma elegante de decir «va bien pero con cautela»: es que con esta muestra no se puede separar la habilidad del azar, y quien te diga lo contrario con 97 operaciones te está vendiendo algo.
Y tengo la prueba en casa: el mismo motor, con los filtros peor afinados, cerró su primera temporada en −6,82 % tras 63 operaciones. La distancia entre aquel resultado y este cabe dentro del ruido.
Por eso publico el reglamento ahora, mientras el experimento corre, y no dentro de un año si acaba saliendo bien. Un reglamento publicado antes de conocer el resultado es una predicción. Publicado después, es una justificación.
Cómo comprobar todo esto
Ninguna cifra de este artículo hay que creérsela. El bot sirve su estado completo —reglamento, libro de caja, cada movimiento con su comisión— en abierto, sin registro ni clave. Si encuentras una diferencia entre lo que cuento aquí y lo que dice el bot, el que se equivoca soy yo.
Lycan Protocol opera con capital ficticio (1.000 USDC) sobre datos de mercado reales de Hyperliquid. Comisiones, funding y deslizamiento simulados con precisión. Las cifras de este artículo están congeladas a 18/10/2026 y proceden del estado público del propio bot. Es un experimento de investigación y divulgación, no un servicio de gestión ni una señal de inversión. Los resultados pasados no anticipan los futuros. El trading de criptomonedas con apalancamiento puede acarrear la pérdida total del capital. Wolfsfera no presta asesoramiento financiero: antes de arriesgar dinero real, consulta con un profesional habilitado.